Avena nocturna
Esta avena nocturna con plátano y nueces es la manera perfecta de empezar el día: deliciosamente cremosa, saciante y justo el tipo de alimento reconfortante que te da energía sin sentirte pesado. La avena proporciona carbohidratos de liberación lenta y abundante fibra, manteniéndote saciado por más tiempo, mientras que el plátano aporta dulzor natural y potasio. Las nueces aportan grasas saludables (buenas para el corazón y el cerebro) y un toque crujiente. En invierno, cuando a menudo se antoja calorcito y una rutina estable, esta es una opción fácil de preparar para el desayuno que le dará un impulso extra a tu sistema inmunológico y tus niveles de energía.
- 50 g de copos de avena
- 200 ml de leche vegetal o mitad leche y mitad yogur
- 1 plátano maduro
- 1 cucharada de semillas de chía o linaza (opcional, para espesar)
- 1 cucharadita de canela
- Una pizca de sal
- 15-20 g de nueces (un puñado), picadas gruesas
Opcional: 1 cucharadita de miel/sirope de arce o 1 cucharadita de mantequilla de cacahuete
Machaca medio plátano en un tazón pequeño. Agrega la avena, la leche, la harina de chía, la canela y una pizca de sal. Revuelve bien. Cubre y refrigera durante al menos 4 horas (preferiblemente toda la noche). Sirve frío o caliente. Cubre con el medio plátano restante, rebanado, y las nueces. ¡Disfruta!